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Amorós Nature
Tutoriales

Aceites esenciales y actividad anticonvulsivante

17/06/2026 | Dr. B. Vanaclocha, médico, director de Fitoterapia.Net

Potencial experimental y retos para su uso clínico

Una revisión reciente analiza la actividad anticonvulsivante de diversos aceites esenciales y de sus principales componentes terpénicos. Los resultados apuntan a mecanismos sobre sistemas GABAérgico, glutamatérgico, colinérgico y procesos de neuroinflamación, aunque la evidencia sigue siendo fundamentalmente preclínica y exige una estricta caracterización química de los productos.

Aceites esenciales como fuente de compuestos neuroactivos

Los aceites esenciales son mezclas complejas de sustancias volátiles de origen vegetal, constituidas principalmente por monoterpenos, sesquiterpenos y fenilpropanoides. Su composición depende de la especie botánica, quimiotipo, origen geográfico, condiciones ambientales, época de recolección, parte utilizada, método de extracción y posibles procesos posteriores de rectificación o eliminación de determinados componentes.

La revisión de Salgueiro et al. examina el posible papel de los aceites esenciales como fuente de compuestos con actividad anticonvulsivante. Esta actividad se ha relacionado sobre todo con la modulación del equilibrio entre neurotransmisión inhibitoria y excitatoria, especialmente a través de los sistemas GABAérgico y glutamatérgico. También se describen efectos sobre sistemas colinérgico y glicinérgico, así como acciones antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras.

El artículo insiste en que la calidad del aceite esencial es un aspecto crítico. Para que los resultados farmacológicos sean reproducibles, el producto debe estar bien identificado, obtenido mediante un método de extracción definido y caracterizado por técnicas analíticas adecuadas, como cromatografía de gases, GC-MS, GC-FTIR, GC-IRMS, análisis quiral o resonancia magnética nuclear. La adulteración con otros aceites esenciales, compuestos sintéticos o aceites vegetales puede modificar notablemente su perfil químico y, por tanto, su actividad biológica.

Mecanismos anticonvulsivantes propuestos

Los aceites esenciales revisados actúan sobre varios mecanismos implicados en la excitabilidad neuronal:

  • Sistema GABAérgico: varios aceites esenciales reducen las convulsiones inducidas por pentilentetrazol o picrotoxina, modelos que interfieren con receptores GABAA. En algunos casos, el efecto se revierte con flumazenilo, lo que sugiere participación del sitio benzodiazepínico del receptor GABAA.
  • Sistema glutamatérgico: algunos componentes, como linalol o borneol, pueden reducir la neurotransmisión excitatoria mediada por glutamato o modular receptores NMDA.
  • Sistema colinérgico: determinados aceites esenciales reducen convulsiones inducidas por pilocarpina, modelo asociado a activación colinérgica excesiva.
  • Sistema glicinérgico: algunos aceites esenciales muestran una posible interacción indirecta con la neurotransmisión mediada por glicina, aunque la evidencia es menos sólida.
  • Estrés oxidativo y neuroinflamación: varios aceites esenciales y monoterpenos reducen marcadores de estrés oxidativo, citocinas proinflamatorias y daño neuronal en modelos experimentales de epileptogénesis.

Principales aceites esenciales estudiados

Annona vepretorum Mart.

El aceite esencial de parte aérea de Annona vepretorum mostró actividad anticonvulsivante en modelos experimentales, con implicación de los sistemas GABAérgico y serotoninérgico. Su composición se caracteriza por un predominio de sesquiterpenos y monoterpenos: biciclogermacreno 39%, espatulenol 14%, α-felandreno 11,5%, (E)-β-ocimeno 8,6%, o-cimeno 6%, α-pineno 6% y germacreno D 5,5%.

Carum carvi L.

El aceite esencial de fruto de alcaravea se menciona entre los productos capaces de reducir convulsiones inducidas por agentes químicos en animales, probablemente mediante mecanismos relacionados con el sistema GABAérgico. 

Cinnamosma madagascariensis Danguy

El aceite esencial de hoja de Cinnamosma madagascariensis fue evaluado en modelos de convulsión inducida químicamente. Su perfil químico incluye linalol 30,1%, limoneno 12,0%, mirceno 8,9% y α-pineno 8,4%. La presencia de linalol puede ser especialmente relevante, por su conocida capacidad de modular la neurotransmisión inhibitoria y excitatoria.

Flores de Citrus aurantium L. — aceite esencial de neroli

El aceite esencial obtenido de las flores de Citrus aurantium, conocido como neroli, se relaciona con actividad anticonvulsivante mediada por el sistema GABAérgico. Sus principales componentes son linalol 28,5%, acetato de linalilo 19,6%, nerolidol 9,1%, E,E-farnesol 9,1%, α-terpineol 4,9% y limoneno 4,6%.

Cymbopogon citratus (DC.) Stapf

El aceite esencial de parte aérea de hierba limón o lemongrass se estudió en modelos de convulsión inducida por pentilentetrazol y pilocarpina. Se asocia con efectos sobre receptores GABAA, sistema colinérgico y actividad antioxidante. En los estudios revisados se destacan citral y geraniol como compuestos activos. En otra caracterización, el aceite contenía geranial 45,4%, neral 37,4% y mirceno 14,4%, lo que confirma un perfil rico en citral.

Dennettia tripetala G. Baker

El aceite esencial de fruto de Dennettia tripetala mostró efectos anticonvulsivantes, ansiolíticos e hipnóticos en modelos animales. Su composición está dominada por 1-nitro-2-feniletano 80%, junto con linalol 11%, β-eudesmol y nerolidol 4%, además de β-cariofileno y β-humuleno. La revisión sugiere participación del sistema GABAérgico y una posible implicación glicinérgica, ya que no protegió completamente frente a convulsiones inducidas por estricnina, pero redujo la mortalidad.

Goma de Dorema ammoniacum

El aceite esencial de la goma (oleorresina) de Dorema ammoniacum se incluye entre los productos con perfil anticonvulsivante, hipnótico y antinociceptivo en modelos animales. 

Elettaria cardamomum (L.) Maton

El aceite esencial de fruto de cardamomo mostró actividad anticonvulsivante en modelos experimentales. Se caracteriza por un alto contenido en 1,8-cineol 45,6% y acetato de α-terpinilo 33,7%, acompañados de sabineno 3,8%, terpinen-4-ol 2,4% y mirceno 2,2%. 

Pimpinella anisum L.

El aceite esencial de fruto de anís fue evaluado mediante registros electroencefalográficos en modelos de convulsiones inducidas por pentilentetrazol. Prolongó la latencia de las crisis y redujo la frecuencia, amplitud y duración de las descargas epileptiformes. Su composición fue mayoritariamente trans-anetol 89,1%, con estragol 3,6%, linalol 1,1%, α-terpineol 0,2% y cis-anetol 0,2%.

Piper guineense Schum & Thonn

El aceite esencial de semilla de Piper guineense redujo convulsiones inducidas por agentes químicos en modelos animales. Contiene β-sesquifelandreno 20,9%, linalol 6,1%, limoneno 5,8%, Z-β-bisaboleno 5,4% y α-pineno 5,3%. Su actividad podría estar relacionada con la presencia de monoterpenos y sesquiterpenos con efectos descritos sobre excitabilidad neuronal.

Ocimum basilicum L.

El aceite esencial de sumidad aérea de albahaca se asocia con actividad sobre los sistemas GABAérgico y glutamatérgico. En la revisión se indica una composición agrupada en monoterpenos oxigenados 34,67%, sesquiterpenos 0,49%, sesquiterpenos oxigenados 1,13% y fenilpropanoides 63,72%. El linalol, uno de los compuestos más estudiados en aceites de Ocimum, ha mostrado interacción directa con receptores NMDA y modulación de la neurotransmisión glutamatérgica.

Smyrnium cordifolium Boiss.

El aceite esencial de parte aérea de Smyrnium cordifolium mostró efectos protectores frente a convulsiones inducidas por pentilentetrazol, con posible participación de sistemas benzodiazepínico y opioide. Su composición estuvo dominada por curzereno 65,26%, δ-cadineno 14,39% y γ-elemeno 5,15%.

Zhumeria majdae Rech.

El aceite esencial de parte aérea de Zhumeria majdae se caracteriza por un contenido elevado de linalol 61,4%, seguido de alcanfor 27,5%, óxido de cis-linalol 1,11%, limoneno 0,98% y geraniol 0,9%. En modelos experimentales, se propuso que aumenta la producción de óxido nítrico en el sistema nervioso central, inhibe la GABA transaminasa y eleva los niveles de GABA, contribuyendo así a la protección frente a las convulsiones inducidas por pentilentetrazol.

Mentha x piperita L.

El aceite esencial de hoja de menta piperita mostró efecto antiepiléptico en modelos de convulsiones inducidas por pilocarpina y pentilentetrazol. La revisión relaciona parte de su actividad con compuestos como linalol y con la modulación de la neurotransmisión glutamatérgica.

Ducrosia anethifolia Boiss.

El aceite esencial de parte aérea fresca de Ducrosia anethifolia redujo la duración de convulsiones inducidas por pentilentetrazol. Su composición incluyó α-pineno 11,6%, terpinoleno 3,2% y (Z)-β-ocimeno 2,8%. El efecto se relacionó con propiedades antioxidantes observadas en el lóbulo temporal de ratas.

Ferula gummosa Boiss.

El aceite esencial de oleogomorresina de Ferula gummosa contiene β-pineno 35,9%, sabineno 28,4%, α-pineno 13,32% y p-cimeno 5,11%. Sus efectos anticonvulsivantes se han atribuido en parte a los isómeros α- y β-pineno.

Melissa officinalis L.

El aceite esencial de hoja de melisa se estudió en ratas sometidas a kindling por pentilentetrazol. Además de actividad anticonvulsivante, se observaron mejoras en conducta tipo depresiva, déficits cognitivos y pérdida neuronal hipocampal. Su composición incluyó geranial 25,6%, neral 19,5%, óxido de cariofileno 13,2% y (E)-cariofileno 11,6%.

Compuestos aislados o principales constituyentes con actividad descrita

La revisión destaca numerosos componentes de aceites esenciales con actividad anticonvulsivante o neuroprotectora experimental.

  • Linalol: uno de los monoterpenos más relevantes. Puede potenciar corrientes mediadas por receptores GABAA, modular receptores NMDA y participar en la reducción de convulsiones en modelos glutamatérgicos. Se ha estudiado también el óxido de linalol y el tetrahidrolinalol, con datos electrofisiológicos y de docking molecular.
  • Carvacrol y derivados: el carvacrol muestra actividad anticonvulsivante relacionada con reducción de COX-2 en hipocampo y bloqueo de canales TRPM7. El acetato de carvacrilo aumenta concentraciones de GABA en hipocampo y mejora parámetros antioxidantes.
  • Timol: se describe como compuesto con actividad anticonvulsivante, aunque sin una interacción clara con receptores glicinérgicos.
  • Terpinen-4-ol: reduce picos electroencefalográficos y crisis conductuales inducidas por pentilentetrazol, además de disminuir convulsiones producidas por ácido mercaptopropiónico, lo que sugiere interacción directa o indirecta con el sistema GABAérgico. 
  • β-Cariofileno: ha mostrado actividad frente a convulsiones inducidas por pentilentetrazol, con implicación de sistemas benzodiazepínico-GABAA, serotoninérgico y nitrérgico. También se estudia en modelos de síndrome de Dravet, donde puede reducir comorbilidades conductuales y actividad glial. La asociación con cannabidiol potenció efectos beneficiosos en modelos murinos.
  • Curcumol: componente del rizoma de cúrcuma, descrito como facilitador de receptores GABAA y supresor de crisis epilépticas en modelos experimentales.
  • Alcohol perílico: redujo la frecuencia y gravedad de comportamientos convulsivos en modelo agudo de convulsiones en pez cebra.
  • (+)-Dehidrofukinona: compuesto aislado del aceite esencial de Nectandra grandiflora, produce hiperpolarización sostenida dependiente de GABA y disminuye la movilización de calcio inducida por KCl en terminales nerviosas corticales de ratón.
  • D-limoneno: ejerce efecto anticonvulsivante mediante actividad agonista sobre el receptor de adenosina A2A, con regulación secundaria de la neurotransmisión GABAérgica.
  • Epoxi-carvona y (+)-cis-epoxi-carvona: los estereoisómeros de epoxy-carvone reducen parámetros relacionados con activación colinérgica y aumentan la latencia de crisis. La (+)-cis-epoxi-carvona disminuye citocinas proinflamatorias como IL-1β, IL-6 y TNF-α, con efecto neuroprotector.
  • α-Asarona: prolonga la latencia de convulsiones inducidas por nicotina, aunque sin antagonismo directo de receptores nicotínicos. También inhibe la activación de la vía NF-κB en microglía.
  • Borneol y (+)-borneol: reducen la transmisión glutamatérgica y atenúan estrés oxidativo y neuroinflamación. El borneol redujo niveles de GFAP, marcador asociado a daño cerebral.
  • Citral: aumenta la latencia hasta la primera crisis, reduce muerte neuronal en hipocampo y modula expresión de BDNF, TNF-α, IL-6, IL-1β y NF-κB.
  • Geraniol: junto con citral, contribuye a la actividad del aceite esencial de Cymbopogon citratus en modelos de convulsiones.
  • γ-Decalactona: no protegió frente a las crisis inducidas por pilocarpina, pero mostró efecto neuroprotector al reducir estrés oxidativo y daño del ADN, sin inducir mutaciones génicas.
  • β-Pineno: redujo marcadores relacionados con especies reactivas derivadas del metabolismo del óxido nítrico y moduló alteraciones de dopamina y noradrenalina inducidas por pentilentetrazol.
  • (1S)-(−)-Verbenona: mostró actividad anticonvulsivante asociada al aumento de BDNF y a la regulación negativa de COX-2 y c-fos.
  • Carveol: revirtió convulsiones inducidas por pentilentetrazol mediante activación de Nrf2 y reducción de señales inflamatorias.

Importancia del control de calidad

Uno de los mensajes centrales del artículo es que no puede hablarse de aceites esenciales anticonvulsivantes sin especificar el producto exacto. La misma especie vegetal puede originar aceites con perfiles químicos diferentes según el quimiotipo, origen, parte utilizada y método de obtención.

La revisión recuerda que, según ISO 9235, los aceites esenciales pueden obtenerse por destilación con vapor, procedimientos mecánicos aplicados al epicarpio de cítricos o destilación seca. Además, existen procesos como rectificación, eliminación parcial de terpenos, eliminación de furanocumarinas o redestilación, que modifican el perfil final del producto.

También se describen métodos modernos como hidrodestilación asistida por microondas, extracción sin solventes por microondas y extracción con fluidos supercríticos, especialmente CO₂ supercrítico. Estas técnicas pueden mejorar rendimiento, estabilidad y preservación de compuestos termolábiles.

Para garantizar autenticidad y reproducibilidad, el artículo destaca el uso de parámetros físicos y químicos —densidad, índice de refracción, rotación óptica, índice de acidez, índice de peróxidos— y técnicas instrumentales como GC-FID, GC-MS, GC-FTIR, GC-IRMS, análisis enantioselectivo, GC×GC y RMN.

Limitaciones de la evidencia

Aunque los datos experimentales son prometedores, la evidencia clínica sigue siendo insuficiente. La mayoría de estudios proceden de modelos animales de convulsiones inducidas por pentilentetrazol, pilocarpina, picrotoxina, estricnina o ácido mercaptopropiónico, así como modelos en pez cebra, registros electroencefalográficos, estudios ex vivo y ensayos electrofisiológicos.

No se trata, por tanto, de productos validados para sustituir tratamientos antiepilépticos. Además, algunos aceites esenciales pueden presentar toxicidad neurológica si se utilizan de forma inadecuada, especialmente por vía oral, a dosis elevadas o en población vulnerable. En epilepsia, cualquier uso de aceites esenciales debe considerarse experimental o complementario y nunca debe sustituir el tratamiento prescrito.

Conclusión

Los aceites esenciales constituyen una fuente relevante de moléculas neuroactivas con posible interés anticonvulsivante. Los productos más estudiados incluyen aceites de Annona vepretorum, Citrus aurantium, Cymbopogon citratus, Elettaria cardamomum, Pimpinella anisum, Piper guineense, Ocimum basilicum, Zhumeria majdae, Melissa officinalis, Ferula gummosa y otros.

Los compuestos con mayor interés mecanístico son linalol, carvacrol, timol, terpinen-4-ol, β-cariofileno, citral, geraniol, borneol, D-limoneno, α- y β-pineno, curcumol y carveol. Sus efectos se relacionan con la modulación de GABA, glutamato, acetilcolina, glicina, estrés oxidativo y neuroinflamación.

La aplicación terapéutica exige avanzar hacia productos estandarizados, químicamente caracterizados, libres de adulteración y evaluados en estudios clínicos rigurosos. En el momento actual, los aceites esenciales deben considerarse una fuente prometedora de candidatos farmacológicos y no una alternativa clínica establecida para el tratamiento de la epilepsia.

Referencia: Salgueiro L, Zuzarte M, Emídio JJ, Fonsêca DVD, de Sousa DP. Essential oils: chemistry and mechanisms of anticonvulsant action. Int J Mol Sci. 2026; 27 (11): 4691. Published 2026 May 22. doi:10.3390/ijms27114691.Â