
Kiwi. Foto:Â Luc Viatour (licencia CC).
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha aprobado una alegación de salud sobre el consumo de kiwi de color verde (Actinidia chinensis, sinónimo: Actinidia deliciosa) y su relación con el mantenimiento de la defecación normal, conforme al artÃculo 13(5) del Reglamento (CE) nº 1924/2006.
El panel cientÃfico concluyó que el kiwi de color verde está suficientemente caracterizado y que el efecto alegado -mantener una defecación normal sin provocar diarrea- es un beneficio fisiológico relevante para la población general. Para sustentar la declaración, se analizaron estudios en humanos y se consideró que seis estudios de intervención mostraron resultados consistentes.
La evidencia indica que el consumo diario de entre dos y cuatro kiwis aumenta la frecuencia de las deposiciones (aproximadamente entre 0,5 y 2 deposiciones adicionales por semana). En varios estudios también se observó una mejora en la consistencia de las heces, evaluada mediante escalas validadas. Estos efectos se observaron tanto en personas sanas como en individuos con estreñimiento funcional o sÃndrome de intestino irritable con estreñimiento, y fueron similares a los efectos laxantes suaves de la ispágula o las ciruelas.
El mecanismo de acción se atribuye principalmente al contenido en fibra dietética del kiwi, que incrementa el volumen fecal y favorece el tránsito intestinal. No se reportaron casos de diarrea asociados al consumo de kiwi en los estudios evaluados.
En conclusión, la EFSA estableció una relación causa-efecto entre el consumo de kiwi de color verde y el tránsito intestinal, aprobando la alegación: “El consumo de kiwi contribuye al mantenimiento de una defecación normal”. Para obtener este efecto, se recomienda consumir dos kiwis grandes al dÃa (≈ 200 g de pulpa, equivalente a unos 6 g de fibra).
El kiwi es la primera fruta fresca que obtiene una alegación de salud respaldada por la Unión Europea.