El artÃculo ofrece una revisión amplia sobre el potencial inmunomodulador de diversas plantas medicinales, analizando tanto sus mecanismos de acción como sus posibles aplicaciones terapéuticas. Se describen especies ampliamente utilizadas como Withania somnifera, Panax ginseng, Curcuma longa, Aloe vera, Camellia sinensis y Cannabis sativa, entre otras, cuyos compuestos bioactivos actúan sobre múltiples dianas inmunológicas.
Los mecanismos identificados incluyen la activación de macrófagos, el aumento de la proliferación linfocitaria, la modulación de citocinas pro y antiinflamatorias y la regulación de vÃas de señalización clave como NF-κB, MAPK o TLR-4. Asimismo, algunos fitoquÃmicos muestran efectos duales, capaces tanto de estimular como de suprimir la respuesta inmune según el contexto fisiopatológico.
La revisión también aborda su potencial aplicación en enfermedades autoinmunes (como esclerosis múltiple, lupus o artritis reumatoide), infecciones, cáncer y rechazo de trasplantes, destacando su papel como posibles terapias complementarias. Sin embargo, subraya que la mayor parte de la evidencia procede de estudios in vitro y modelos animales.
Desde el punto de vista clÃnico, se identifican importantes limitaciones, como la baja biodisponibilidad de muchos compuestos, su metabolismo rápido y la falta de estandarización en las formulaciones.
En conjunto, el artÃculo concluye que los inmunomoduladores de origen vegetal representan una estrategia terapéutica prometedora por su bajo coste, relativa seguridad y acción multimodal. No obstante, insiste en la necesidad de ensayos clÃnicos rigurosos y de mejoras en formulación y farmacocinética para consolidar su uso en la práctica médica.