
A pesar de la creciente evidencia científica y la regulación europea que respalda el uso de preparados fitoterápicos, persiste una brecha entre el consumo poblacional y la capacitación técnica de los prescriptores. El objetivo de este estudio descriptivo observacional fue evaluar el grado de conocimiento, formación y práctica clínica en fitoterapia de los profesionales de atención primaria de la Comunidad de Madrid.
Metodología
Se realizó un muestreo consecutivo mediante un cuestionario de 32 ítems validado por un pilotaje previo. La muestra final incluyó a 753 profesionales (médicos de familia, pediatras, enfermería, farmacéuticos y otros especialistas), representando el 9,1% de la población sanitaria del sector en la región.
Conocimiento general y uso personal: El 89% de los profesionales encuestados está familiarizado con el término "fitoterapia". El 31,8% la utiliza a nivel personal, siendo la valeriana, tila y manzanilla las plantas más citadas.
Déficit formativo: solo el 22,8% refiere tener conocimientos previos sólidos, mientras que un 65% carece de formación específica en el área. La vía principal de aprendizaje es la autoformación (lectura de artículos y libros).
Práctica en consulta: la demanda percibida en consulta es inferior al 15%. No obstante, el 39% de los profesionales no se siente capacitado para prescribir y el 52% se considera "poco capacitado" para resolver dudas de pacientes.
Seguridad y eficacia: la mayoría (84%) comprende que los efectos adversos dependen de la dosis y la planta. Las recomendaciones clínicas se concentran principalmente en afecciones del sistema nervioso y el aparato digestivo.
El estudio evidencia un nivel de conocimientos técnicos insuficiente para garantizar una recomendación terapéutica segura y eficaz. Existe una demanda explícita de formación: el 78,2% de los profesionales considera necesaria la inclusión de la fitoterapia tanto en el grado como en la formación especializada para mejorar la seguridad del paciente y evitar interacciones medicamentosas.