Plantas medicinales y moléculas con actividad inmunomoduladora: una revisión de la evidencia

Plantas medicinales y moléculas con actividad inmunomoduladora: una revisión de la evidencia

Dr. B. Vanaclocha, médico, director de Fitoterapia.Net

Cúrcuma india. Foto: S. Cañigueral

Una revisión publicada en BioMed Research International analiza las principales plantas medicinales y sus constituyentes por su capacidad para estimular, inhibir o regular la respuesta inmunitaria. Los autores revisaron 476 referencias procedentes de PubMed, Web of Science, Scopus, ScienceDirect, EMBASE, Cochrane Library y Google Scholar; tras eliminar duplicados y trabajos no pertinentes, incluyeron 126 publicaciones. Aunque el artículo apareció en 2026, la búsqueda bibliográfica se limitó a estudios publicados entre 2010 y 2022.

La inmunomodulación puede perseguir objetivos diferentes: potenciar una respuesta insuficiente frente a infecciones o tumores, reducir la activación excesiva presente en las enfermedades autoinmunes y las reacciones de hipersensibilidad, o actuar como adyuvante para aumentar la respuesta frente a un antígeno. Los productos vegetales estudiados intervienen sobre macrófagos, células dendríticas, linfocitos B y T, células NK y neutrófilos, y modulan mediadores como TNF-α, IL-1β, IL-2, IL-6, IL-10, IL-17, IFN-γ y óxido nítrico. Entre las principales vías de señalización implicadas se encuentran NF-κB, MAPK y JAK/STAT.

Principales plantas y constituyentes investigados

En los estudios sobre Artemisia annua se emplearon extractos etanólicos de la planta entera, administrados en animales a 15 mg/kg por vía intraperitoneal, así como extractos acuosos y fracciones polisacarídicas denominadas AAP. Los extractos etanólicos inhibieron la proliferación de esplenocitos estimulados con concanavalina A o lipopolisacárido, mientras que algunas fracciones polisacarídicas aumentaron la producción de IL-6 y TNF. La planta contiene artemisinina, escopoletina, crisosplenetina, eupatina y 3-O-β-D-glucopiranósido de sitosterol. La composición cuantitativa y el grado de estandarización de los extractos no se especificaron.

De Azadirachta indica (neem) se investigaron extractos acuosos de hoja, extractos etanólicos de corteza, extractos etanólicos de hoja y aceite de semilla. En la tabla de estudios experimentales se recoge una dosis oral de 100 mg/kg para los preparados de hojas y corteza. Entre los componentes característicos se encuentran epicatequina, nimbina, nimbidina, nimbolida y azadiractina, además de polisacáridos y limonoides. Los resultados sugieren estimulación de la producción de IgM e IgG, inhibición del óxido nítrico y reducción de mediadores inflamatorios como IL-1, IL-6, TNF-α, COX-2 y NF-κB.

En el caso de Curcuma longa, los estudios utilizaron extractos acuosos del rizoma, curcumina aislada y diferentes formulaciones destinadas a mejorar su absorción. El extracto acuoso se administró por vía oral a 20 mg/kg en estudios animales. La composición característica del rizoma incluye curcumina, demetoxicurcumina, bisdemetoxicurcumina y turmeronas o turmeronoles. La curcumina inhibe NF-κB y reduce la expresión de IL-1, IL-2, IL-6, IL-8, TNF-α, IFN-γ, MCP-1 e iNOS. En investigación clínica se han utilizado cápsulas de curcumina, complejos con piperina, formulaciones liposomales y nanopartículas, aunque el artículo no relaciona siempre cada formulación con un ensayo concreto. Su principal limitación farmacocinética continúa siendo la escasa biodisponibilidad oral.

Los preparados de Andrographis paniculata consistieron principalmente en extractos hidroetanólicos de hojas y raíces, administrados por vía oral a 400 mg/kg en modelos experimentales. Sus diterpenos principales son andrographólido, isoandrographólido, neoandrographólido, 14-desoxi-11,12-didehidroandrographólido y 14-desoxiandrographólido. Se observaron aumentos de IL-2, IFN-γ y poblaciones de linfocitos T, junto con inhibición de la producción de óxido nítrico. En el ámbito clínico se mencionan cápsulas de extracto estandarizado y el preparado comercial KalmCold, pero la revisión no aporta una descripción completa del contenido en andrographólidos de todos los productos estudiados.

Los estudios de Moringa oleifera utilizaron extractos acuosos e hidroetanólicos de hoja, zumo de la planta, hojas fermentadas y dos fracciones polisacarídicas purificadas, MOP-1 y MOP-2. Los extractos acuoso-etanólicos se administraron por vía oral a dosis de 250-1000 mg/kg. En un modelo de artritis inducida por formaldehído se emplearon extractos a 150, 300 y 600 mg/kg, con reducción dependiente de la dosis del edema de la pata. Las fracciones MOP-1 y MOP-2 activaron macrófagos y aumentaron la producción de especies reactivas de oxígeno, óxido nítrico, IL-6 e iNOS. Entre sus constituyentes se citan quercetina, luteolina, astragalina, niazimicina y moringina, además de carotenoides, vitaminas y otros polifenoles.

Para Mangifera indica se estudió un extracto alcohólico de la corteza del tronco estandarizado al 2,6% de mangiferina, uno de los preparados mejor caracterizados de la revisión. Este extracto aumentó los títulos de anticuerpos y la respuesta de hipersensibilidad retardada en ratones. También se utilizó un extracto metanólico a 160 mg/kg y un extracto etanólico de la piel del fruto. Además de mangiferina, la planta contiene epicatequina, ácido elágico, kempferol-3-O-rutinósido y quercetina.

En los estudios de Withania somnifera se administraron extractos acuosos de la raíz a 150-300 mg/kg por vía oral y, en otro modelo, un extracto radicular a 20 mg por dosis. Los preparados aumentaron el recuento leucocitario, los títulos de anticuerpos y la capacidad fagocítica de los macrófagos. La raíz contiene witanólidos, witanona, somniferina, anaferina, isopeletierina, lactonas esteroídicas, alcaloides, saponinas aciladas —sitoindósidos VII y VIII— y heterósidos de esteroles. En humanos se utilizan fundamentalmente cápsulas de extracto de raíz, en ocasiones estandarizadas en withanólidos, pero esa estandarización no se describe para la mayoría de los experimentos incluidos.

Los preparados de Panax ginseng comprendieron extractos etanólicos de flor a dosis de 25-100 mg/kg, extractos de la raíz y fracciones de polisacáridos. Sus principales compuestos son los ginsenósidos F1, Re, Rg1 y Rb1, además de panaxadiol. Los extractos y ginsenósidos estimularon la actividad de células NK, la fagocitosis y la producción de TNF e IFN-γ. Determinados ginsenósidos, como Rd, también promovieron linfocitos T reguladores y aumentaron TGF-β1, IL-10 e IL-35, lo que refleja que una misma planta puede ejercer acciones estimulantes o reguladoras dependiendo de la fracción y del modelo utilizado.

De Glycyrrhiza glabra se emplearon extractos acuosos de raíz y extractos hidroetanólicos de rizoma, estos últimos a 500 mg/kg por vía oral. Los componentes más relevantes son glicirricina o ácido glicirrícico, ácido glicirretínico, glabroisoflavonona A, gliciglabrona, glabrina y liquiritigenina. Los extractos estimularon la fagocitosis y la respuesta humoral, mientras que la glicirricina inhibió TLR4, IL-6, IL-17A y determinadas vías dependientes de STAT3. Su uso requiere precaución: la exposición elevada a glicirricina puede producir seudohiperaldosteronismo, hipopotasemia, hipertensión y retención de líquidos.

De Aloe vera se estudiaron extractos etanólicos de hoja, administrados a 100-400 mg/kg, fracciones designadas R100, R50, R30 y R10 y acemanano purificado. Este polisacárido estimuló la producción de óxido nítrico e IL-6 por los macrófagos. Los principales constituyentes citados para la planta son aloe-emodina, aloesina, aloína, aloenina y emodina.

Otros preparados descritos fueron decocciones y extractos acuosos de la raíz de Asparagus racemosus, ricos en shatavarinas; extractos acuosos y etanólicos del tallo y extractos metanólicos de la planta entera de Tinospora cordifolia; extractos acuosos de hoja de Camellia sinensis, extractos de té verde y preparados de catequinas o EGCG; extractos hidroalcohólicos de flor de Echinacea angustifolia, polvo seco y extractos alcohólicos de raíz; y extractos hidroetanólicos de hoja de Ocimum sanctum. En la mayoría de estos casos no se aporta la relación droga-extracto, disolvente de extracción ni los marcadores analíticos.

Posible interés en enfermedades autoinmunes

La revisión examina aplicaciones experimentales en esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico, psoriasis, artritis reumatoide y rechazo de trasplantes. En esclerosis múltiple destaca el uso clínico de cannabinoides para la espasticidad, el dolor y determinados síntomas urinarios, aunque estos efectos sintomáticos no implican necesariamente una modificación de la evolución inmunológica de la enfermedad.

En lupus, la artemisinina y sus derivados redujeron autoanticuerpos, proteinuria y daño renal principalmente en modelos animales y estudios clínicos preliminares. En psoriasis, la glicirricina y el ácido glicirretínico disminuyeron la inflamación inducida por imiquimod en ratones mediante la regulación de NF-κB, ERK, p38 MAPK e ICAM-1. Para la artritis reumatoide se citan resultados preclínicos con M. oleifera y decocciones de O. sanctum. La curcumina también se propone como posible coadyuvante en trasplantes por su capacidad para inhibir IL-12, la diferenciación Th1 y la proliferación de linfocitos T, pero la evidencia presentada no permite trasladar esta propuesta a la práctica clínica habitual.

La revisión muestra que numerosas plantas contienen compuestos capaces de modificar respuestas inmunitarias relevantes. Sin embargo, “inmunoestimulante” o “inmunosupresor” no son propiedades generales y uniformes de una planta: el efecto depende de la parte utilizada, el procedimiento de extracción, la dosis, la vía de administración, la composición fitoquímica y el modelo experimental.

La mayoría de los datos proceden de estudios celulares o animales, a menudo con dosis elevadas y preparados insuficientemente caracterizados. Son frecuentes las expresiones genéricas como “extracto acuoso”, “extracto alcohólico” o “extracto vegetal”, sin indicar la relación droga-extracto, el porcentaje del disolvente, el contenido en marcadores o la composición completa. Esta heterogeneidad impide considerar equivalentes los distintos preparados y limita la reproducibilidad y la extrapolación clínica.

Referencia: Singh G, Sharma V, Udeh BN. Medicinal Plants and Lead Phytomolecules as Immunomodulators: An Updated Review. Biomed Res Int. 2026; 2026: 6998034. Published 2026 Feb 2. doi:10.1155/bmri/6998034.